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Cianobacterias en el río: cómo afectan la salud de los quilmeños

Las proliferaciones de cianobacterias en el Río de la Plata generan alerta en Quilmes por los riesgos a la salud. Expertos de la UNQ explican los síntomas, las zonas afectadas y cómo protegerse.

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Costanera y ribera del Río de la Plata en Bernal
Q Company (imagen generada con IA)

Las cianobacterias, también conocidas como algas verde-azuladas, se encuentran en alerta en el Río de la Plata y sus consecuencias llegan de manera directa al partido de Quilmes. Según informó la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes, estas bacterias pueden producir toxinas que representan un riesgo para la salud humana, especialmente en zonas costeras como Bernal, Quilmes y Ezpeleta.

El fenómeno se intensificó en las últimas semanas debido a las altas temperaturas y la baja velocidad de las corrientes, condiciones que favorecen el crecimiento descontrolado de estas microalgas. En el distrito, esto afecta principalmente a quienes realizan actividades recreativas en el río, como pescadores, deportistas náuticos o vecinos que concurren a las costas.

Las cianobacterias liberan toxinas que, al entrar en contacto con la piel, pueden generar irritaciones, erupciones y dermatitis. Si el agua contaminada es ingerida accidentalmente, los efectos son más graves: náuseas, vómitos, dolor abdominal, diarrea, fiebre y, en casos extremos, daño hepático o neurológico. Los niños, las personas mayores y quienes padecen afecciones respiratorias son los más vulnerables.

Desde la UNQ explican que no todas las floraciones son tóxicas, pero resulta imposible distinguirlas a simple vista. Por eso recomiendan evitar cualquier contacto con el agua cuando se observa un cambio de coloración verdosa o una espuma en la superficie. En Quilmes, las autoridades municipales monitorean periódicamente la calidad del agua en los balnearios y zonas ribereñas.

Los especialistas insisten en que la prevención es la principal herramienta. No se debe nadar, pescar ni permitir que mascotas beban agua de zonas con presencia visible de cianobacterias. Tras el contacto accidental, se aconseja lavar inmediatamente la zona afectada con abundante agua limpia y jabón, y consultar al médico ante cualquier síntoma.

El problema no es nuevo en la región. En años anteriores se registraron episodios similares en distintos puntos del Río de la Plata, con cierres temporarios de playas y advertencias sanitarias. En el partido de Quilmes, la costa sur es una de las áreas más expuestas debido a la menor profundidad y la influencia de nutrientes provenientes de descargas urbanas.

Investigadores de la Universidad Nacional de Quilmes continúan estudiando el comportamiento de estas bacterias y su relación con el cambio climático y la contaminación. Sus hallazgos buscan no solo alertar a la población sino también proponer medidas de mitigación a largo plazo que involucren a los municipios ribereños.

Mientras tanto, las recomendaciones para los vecinos son claras: estar atentos a los comunicados oficiales, respetar las señales de advertencia en las costas y optar por espacios recreativos alejados del río cuando se detecten floraciones. La salud de las familias quilmeñas depende, en gran medida, de esta precaución colectiva.

Adaptado de Agencia de Noticias Científicas de la UNQ.

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