A 25 años del 11-S, expertos de la UNQ advierten sobre el impacto de la lucha antiterrorista
Investigadores de la Universidad Nacional de Quilmes analizan cómo las políticas de seguridad global posteriores a los atentados en Estados Unidos derivaron en mayor represión y autoritarismo en diversos países.
A 25 años de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, expertos de la Universidad Nacional de Quilmes advirtieron que la llamada “guerra contra el terrorismo” reforzó prácticas de represión y autoritarismo en varios contextos nacionales.
Los investigadores señalaron que las medidas adoptadas desde entonces, justificadas en nombre de la seguridad, terminaron limitando derechos y libertades en diferentes sociedades. El análisis forma parte de las reflexiones que la Agencia de Noticias Científicas de la UNQ difundió en torno al aniversario.
Según los especialistas, la respuesta internacional al ataque que derribó las Torres Gemelas y afectó el Pentágono consolidó un marco donde la vigilancia masiva, las intervenciones militares y las reformas legales de excepción se volvieron habituales. Estas políticas, sostuvieron, tuvieron consecuencias duraderas que aún se observan en el presente.
Los académicos de la casa de estudios quilmeña destacaron que, lejos de resolver los problemas de fondo, el enfoque bélico contra el terrorismo generó nuevos desafíos en materia de derechos humanos y gobernanza democrática. Las advertencias se enmarcan en un debate más amplio sobre los legados de aquellas decisiones tomadas en 2001.
En Ezpeleta, vecinos que siguen las actividades de extensión de la UNQ pudieron acceder a estos análisis a través de los canales de divulgación científica de la universidad. Los expertos insistieron en la necesidad de revisar críticamente aquel período para evitar que lógicas de excepción se normalicen en las democracias contemporáneas.
La reflexión llega cuando se cumplen exactamente 25 años de los hechos que marcaron un antes y un después en la política internacional de seguridad. Para los investigadores quilmeños, el balance muestra que los costos en términos de libertades civiles fueron altos y que persisten en diversas formas de control estatal.