La UNQ avanza en estudios para mejorar la gestión del agua ante el cambio climático
Investigadores de la Universidad Nacional de Quilmes desarrollan herramientas y estrategias para optimizar el uso del recurso hídrico en el distrito y la región, considerando los efectos del cambio climático.
Investigadores de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ) están llevando adelante un conjunto de estudios orientados a fortalecer la gestión del agua en el partido frente a los desafíos que impone el cambio climático.
El trabajo, que se desarrolla en el Instituto de Estudios sobre la Ciencia y la Tecnología y en otras unidades académicas, busca generar conocimiento aplicable a la realidad local de Quilmes, Bernal, Don Bosco, Ezpeleta y San Francisco Solano. Los vecinos del distrito enfrentan cada vez más problemas relacionados con inundaciones, sequías y contaminación, fenómenos que se agravan con el aumento de temperaturas y la modificación de los patrones de lluvia.
Según los avances presentados por el equipo, uno de los ejes centrales es el desarrollo de modelos predictivos que permitan anticipar la disponibilidad de agua en los próximos años. Estos modelos incorporan datos locales de consumo, calidad del recurso y capacidad de las redes de distribución. El objetivo es que las autoridades municipales y los organismos provinciales dispongan de información precisa para tomar decisiones de inversión y regulación.
Otro aspecto clave del proyecto es el análisis de tecnologías de bajo costo para el tratamiento y reutilización de aguas residuales. En un distrito con alta densidad poblacional como Quilmes, donde gran parte de los barrios no cuentan con cloacas, esta línea de trabajo puede tener un impacto directo en la salud pública y el medio ambiente.
Los investigadores también están evaluando el impacto del cambio climático en los arroyos y cursos de agua que atraviesan el partido. Se estudian medidas de adaptación como la ampliación de espacios verdes que funcionen como esponjas naturales, la mejora en el mantenimiento de desagües pluviales y la educación ambiental dirigida a vecinos y escuelas.
Desde la UNQ destacaron que el proyecto se construye en diálogo con distintas áreas del municipio de Quilmes. Funcionarios de la Secretaría de Servicios Públicos y de Medio Ambiente han participado de talleres donde se compartieron datos de campo y se definieron prioridades. Esta articulación permite que los resultados de la investigación tengan aplicación concreta en políticas públicas locales.
Uno de los desafíos que más preocupa a los científicos es la combinación de eventos extremos: períodos de sequía prolongada seguidos de lluvias intensas. En ese contexto, el equipo propone estrategias de manejo integrado del recurso que incluyan la recolección de agua de lluvia en establecimientos públicos y la implementación de sistemas de riego eficiente en plazas y espacios verdes del distrito.
El estudio también contempla el rol de las industrias localizadas en Quilmes y Bernal. Se analizan protocolos de uso racional del agua y se proponen incentivos para que las empresas adopten prácticas más sostenibles, reduciendo así la presión sobre los acuíferos.
Los investigadores subrayaron la importancia de involucrar a la comunidad en estas iniciativas. Por eso, se están diseñando materiales educativos y actividades abiertas al público para explicar de manera sencilla cómo cada vecino puede contribuir al cuidado del agua en su barrio.
Este trabajo se enmarca en una línea más amplia de investigación de la UNQ sobre sostenibilidad ambiental. En los últimos años, la universidad ha consolidado su rol como referente en temas de ciencia aplicada a problemas concretos del conurbano bonaerense.
Los primeros resultados parciales del estudio se presentarán en las próximas semanas en un seminario abierto a la comunidad. Se espera que las conclusiones completas estén disponibles antes de fin de año para que puedan ser consideradas en la planificación del presupuesto municipal 2027.
Para los vecinos de Quilmes, estos avances representan una oportunidad de contar con herramientas científicas que ayuden a mitigar los efectos del cambio climático en un recurso tan vital como el agua. Desde la redacción de El Diario de Quilmes seguiremos informando sobre los progresos de este proyecto y su posible aplicación en cada barrio.