El HCD de Quilmes modificó el mecanismo de venta de chatarra municipal
El Concejo Deliberante aprobó cambios en el procedimiento para la disposición de materiales en desuso del municipio. La medida busca agilizar y transparentar el proceso en el distrito.
El Concejo Deliberante de Quilmes modificó el mecanismo de venta de la chatarra municipal, según lo aprobado en la última sesión.
La decisión actualiza el procedimiento que el municipio utiliza para desprenderse de materiales en desuso, como vehículos, maquinaria y otros elementos metálicos. El cambio apunta a mejorar la eficiencia en la gestión de estos recursos dentro del partido.
Hasta el momento no se detallaron las modificaciones específicas en los pliegos o condiciones de venta. La norma aprobada establece un nuevo marco regulatorio para estas operaciones, que involucran bienes pertenecientes a la administración local.
Vecinos de Quilmes, Bernal, Don Bosco, Ezpeleta y San Francisco Solano podrían ver un impacto indirecto en los tiempos de remoción de chatarra acumulada en depósitos o espacios públicos. El HCD busca con esta actualización agilizar procesos administrativos que a menudo generan demoras.
La iniciativa fue tratada y aprobada por los concejales en el recinto. Se espera que el Ejecutivo municipal implemente las nuevas disposiciones en los próximos meses, aunque aún no hay un cronograma confirmado de aplicación.
Este tipo de modificaciones forman parte de las facultades del Concejo Deliberante para regular el uso y disposición de bienes públicos. La chatarra representa un recurso que, una vez vendido, genera ingresos para las arcas municipales.
Desde la banca oficial y de la oposición coincidieron en la necesidad de actualizar el mecanismo, aunque con matices en los argumentos presentados durante el debate. La norma fue sancionada con el voto de la mayoría de los ediles presentes.
Los detalles completos del nuevo procedimiento estarán disponibles una vez que se publique la ordenanza en el Boletín Oficial del municipio. Mientras tanto, el cambio representa un ajuste en la forma en que Quilmes maneja sus activos obsoletos.