Clausuraron un bazar con patos, gallos y gallinas para faenar en pleno centro de Bernal
La Municipalidad de Quilmes intervino un comercio en el corazón de Bernal donde se criaban y faenaban aves de manera irregular. La medida busca proteger la salud pública y el orden urbano en la zona.
La Municipalidad de Quilmes procedió a la clausura de un bazar ubicado en pleno centro de Bernal tras comprobar que en el lugar se criaban y faenaban patos, gallos y gallinas de forma irregular.
El operativo se llevó a cabo el sábado 12 de septiembre de 2026 en un local comercial de la zona céntrica del partido, donde inspectores municipales detectaron la presencia de aves vivas destinadas al faenado y posterior venta. Esta práctica viola las normativas municipales que regulan el uso de espacios comerciales y la tenencia de animales en áreas urbanas densamente pobladas.
Según las autoridades locales, el establecimiento no contaba con las habilitaciones sanitarias ni urbanísticas necesarias para este tipo de actividad. La cría y sacrificio de aves en un local abierto al público genera riesgos sanitarios, olores molestos y problemas de higiene que afectan a los vecinos y transeúntes de la zona.
Durante la inspección se constató la existencia de gallinas, gallos, patos y otras aves mantenidas en condiciones inadecuadas dentro del comercio. Los inspectores procedieron al decomiso de los animales y a la clausura preventiva del local hasta tanto se regularice la situación o se modifique su uso.
La medida forma parte de los controles habituales que realiza la comuna en comercios y espacios públicos para garantizar el cumplimiento de las ordenanzas que protegen la salubridad y el orden en el distrito. En Bernal, especialmente en el centro, estas acciones responden a reclamos reiterados de vecinos que alertan sobre olores, ruidos y riesgos asociados a este tipo de prácticas.
Desde la Municipalidad indicaron que los animales decomisados fueron derivados a un predio rural adecuado para su recuperación y posterior reubicación, evitando cualquier sacrificio innecesario. Además, se labraron las actas correspondientes y se notificó al responsable del local sobre las infracciones cometidas.
Vecinos consultados expresaron su conformidad con la intervención, ya que la convivencia con este tipo de comercios genera molestias diarias. “Era constante el olor y el ruido de las aves”, comentaron algunos comerciantes de la cuadra, que prefirieron mantener su identidad reservada.
La clausura se enmarca en un plan más amplio de fiscalización que la Secretaría de Servicios Públicos y la Dirección de Bromatología vienen llevando adelante en todo el partido de Quilmes. El objetivo es prevenir la proliferación de actividades no habilitadas que comprometan la salud de la población.
Las autoridades recordaron que cualquier persona que observe este tipo de irregularidades puede realizar la denuncia de manera anónima a través de los canales oficiales de la Municipalidad. De esta forma se busca fortalecer la participación vecinal en el control del espacio público.
Hasta el momento, el local permanece clausurado y sellado. Se espera que el propietario presente la documentación requerida o adecue el rubro del comercio para poder reabrir en el futuro bajo las normas vigentes.