Armella no quiere “que lo involucren en esa discusión”
Lucila Reyes, la vecina que descubrió las intenciones de la Quilmes, terminó de hablar con Benito y discó el número del Juzgado Federal 1. El doctor Luis Armella estaba en audiencia, pero una de sus secretarias, que se identificó como Georgina Ojeda, despejó dudas.
“El doctor Armella no tiene nada que ver con lo que pueda estar sucediendo en la Cervecería y aquí no hay ningún expediente que trate ese tema. Que no lo involucren en esa discusión”, fueron las palabras que transmitió la funcionaria judicial.
Efectivamente, Benito abusó de la imaginación y apeló a un argumento que tal vez no pensó, se buscaría confirmar o refutar de inmediato.
Acaso, tal vez, escuchó alguna conversación que vislumbró el futuro de alguna buena convivencia empresaria. Imposible verificarlo.
A la Defensoría
Arturo Blatezsky, es una de la máximas referencias del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos a nivel nacional y máxima autoridad de la Iglesia Evangélica Argentino Germana Río de la Plata Sur.
Oriundo de las tierras de los antepasados Bemberg, para sumar paradojas, el reconocido Pastor es además, vecino de la zona.
Alarmado por las inquietudes vecinales, Blatezsky acompañó a los vecinos a la defensoría de Pueblo de Quilmes, y allí, reunidos con el titular de la dependencia, José Estevao, plantearon la cuestión.
Es evidente que la empresa de Telefonía está violando la Ordenanza vigente y también, solidariamente, la tradicional empresa de las cervezas. Estevao pidió que se formalizara por escrito la actuación, para dar asi el puntapié inicial a la lucha. Asi se hizo.
Gregorio y la frase que lo dice todo….
Cervecería quitó del medio al interlocutor Benito en las horas que siguieron a la charla que mantuvo con Reyes, y a los pocos días puso en escena a quien se identificó como Gregorio Lazcano, jefe de las actividades vinculadas a las promociones y la vida institucional de la firma, según parece de su propia definición.
Gregorio fue clarísimo y tal vez, sus palabras nos vuelven al punto de partida: “La empresa no va a hacer nada que la municipalidad no permita…” les dijo a los vecinos. La frase es harto elocuente, y en definitiva deja ver claramente, que las obras llevadas adelante hasta ahora, contaron sino con el permiso formal, con “la venia” del Aberdi 500. Tal vez la defensa que en las primeras horas del conflicto hizo Fux sobre “la inocuidad” de las antenas, explique cierta trama informal de permisos y anuencias de la que, por ahora, la ley no está enterada.
Pero Gregorio estaba llamado a seguir el camino de sus antecesores, y avanzando el diálogo, derrapó. Efectivamente, le dijo a la vecina que en realidad “las obras las estaban haciendo en la medianera”, y que en consecuencia “no sabían de quien era la responsabilidad, porque la medianera no era de ellos.”
Lucila Reyes podría escribir “Crónicas del absurdo”, si simplemente, recopilara las frases que tuvo que escuchar en su rol de cara visible de los vecinos que suman firmas y preocupación.
Que los caminos sean “Llanos”
La historia tiene todavía un capítulo curioso. El pasado lunes, la presidente de la comisión de Interpretación y Reglamento del HCD, Edith Llanos, decidió poner a consideración el proyecto que durante el verano, reformuló la actual ordenanza de antenas.
Junto a ese proyecto, y por decisión tomada en la primera Sesión Ordinaria de éste año, deberían estar todos los expedientes iniciados por las empresas de Telefonía pidiendo permisos de instalación, durante el lapso comprendido entre octubre de 2009 y marzo de 2010. Efectivamente, la ordenanza redactada durante el verano, indica que el Ejecutivo, sancionada la norma, deberá ser quien verifique cuales de esos pedidos se ajustan a la nueva normativa y cuales no, debiendo rechazar a éstos últimos.
Esos expedientes de permisos, según los datos que constan en el Orden del Día de la primera sesión de mayo, son cuatro.
Curiosamente, adjunto al proyecto de antenas, Llanos acompañó un solo expediente de trámite de permisos. Ese único expediente al que puso en tratamiento junto a la ordenanza, es el que solicita la instalación en 12 de octubre y Gran Canaria, es decir, el de Cervecería.
Las conclusiones pueden ser muchas: que Llanos intentó facilitar una salida al problema, que no sabe que los alcance a sumar al proyecto de antenas son cuatro y no uno -y fue víctima de alguna “picardía” que haga salir ese expediente hacia algún destino más seguro- y pueden seguir las suposiciones hasta el infinito….
Una cosa es segura: si el expediente “yace” en el Concejo Deliberante desde el año pasado, es claro que la empresa, el permiso, no lo tiene. Sin variantes.